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Entre rezos y llanto, familias indígenas se refugian en iglesia tras ataques armados en Guerrero

Mujeres, niñas, niños y adultos mayores de las comunidades de Tula, Xicotlán y Acahuehuetlán permanecen refugiados dentro de una iglesia luego de huir de sus hogares por la violencia registrada en la región de la Montaña Baja de Guerrero.

Las familias desplazadas, integrantes del Consejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata (CIPOG-EZ), difundieron un video donde se escuchan oraciones, llanto y llamados desesperados de auxilio ante el temor de nuevos ataques armados. En la grabación, un comisario comunitario pide la intervención inmediata de las autoridades mientras al fondo mujeres y menores permanecen resguardados frente a imágenes religiosas.

De acuerdo con testimonios de habitantes, las agresiones obligaron a decenas de personas a abandonar sus viviendas para proteger su vida. Denunciaron además quema de casas y cultivos, robo de pertenencias y ataques contra animales, hechos que dejaron a las comunidades en una situación crítica. Según cifras oficiales, al menos 90 personas permanecen desplazadas.

Las familias exigieron al Gobierno federal y estatal garantizar seguridad y ayuda humanitaria, además de generar condiciones para un retorno seguro a sus comunidades. También solicitaron la intervención urgente de organismos defensores de derechos humanos para documentar los hechos y frenar la violencia contra pueblos indígenas de la región.