Marchan en Chilpancingo para exigir la aparición de Kimberly Marisol, desaparecida desde el 31 de octubre
En Chilpancingo, familiares, amigas y activistas de la Colectiva Guerreras Jaguar realizaron la mañana de este lunes una marcha hacia la Fiscalía General del Estado (FGE) para exigir la presentación con vida de Kimberly Marisol Sánchez Merino, la adolescente de 13 años desaparecida el pasado 31 de octubre a unos metros del cuartel de la Policía Preventiva.
La movilización inició alrededor de las 9:00 de la mañana en la plaza Cívica Primer Congreso de Anáhuac, donde las participantes manifestaron su preocupación e indignación por la falta de avances en la investigación. Denunciaron que, a 26 días de búsqueda, las autoridades no han brindado información certera ni resultados que ayuden a localizar a la joven.
Aunque las manifestantes evitaron profundizar en detalles por tratarse de una investigación abierta, confirmaron que los padres de Kimberly permanecían en la Fiscalía en ese momento para realizar pruebas de ADN, ante la posibilidad de que uno de los cuerpos encontrados recientemente en el cerro del Huiteco pudiera corresponder a la menor.
Durante la marcha, las participantes recordaron que la desaparición ocurrió frente a instalaciones policiales que deberían contar con cámaras de videovigilancia, por lo que cuestionaron la ausencia de respuestas inmediatas y la falta de transparencia en las diligencias.
También señalaron que en la misma zona del Huiteco fue localizado recientemente el cuerpo de otra mujer, lo que, afirmaron, evidencia el creciente riesgo que enfrentan mujeres y niñas en Chilpancingo y la falta de acciones efectivas para prevenir y atender la violencia de género.
De acuerdo con la Alerta Violeta emitida por la Comisión para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, Kimberly vestía sudadera negra, pantalón de mezclilla azul marino y tenis blancos al momento de su desaparición. Como señas particulares, cuenta con una perforación en la fosa nasal izquierda.
Las colectivas exigieron que la Fiscalía acelere las investigaciones y que el caso sea atendido con perspectiva de género y un enfoque urgente, pues “cada hora sin Kimberly es una hora de riesgo para su vida”.

