Familias de Chautipán exigen apoyo y justicia a un año del asesinato y desaparición de 17 personas
Chilpancingo, Gro. — Viudas, huérfanos y familiares de 11 personas asesinadas y 6 desaparecidas de la localidad de Chautipán, en la sierra de Chilpancingo, lanzaron un llamado desesperado al gobierno estatal para que atienda sus demandas de maestros, ayuda alimentaria, medicamentos y personal médico.
El 22 de octubre del año pasado, 17 personas —entre adultos y menores— salieron de Chautipán con el objetivo de vender trastes en comunidades de la Montaña Baja. La última vez que sus familias supieron de ellos fue cuando estaban en la localidad de El Epazote, en el municipio de Chilapa.
El 6 de noviembre, los cuerpos de 11 de ellos fueron hallados sin vida dentro de la batea de una camioneta abandonada en el bulevar de Chilpancingo. A casi un año del hecho, seis personas siguen desaparecidas, incluidos dos menores de 14 y 16 años.
Durante una conferencia de prensa, el comisario de Chautipán, Luis Salvador Millán, informó que los familiares acudieron recientemente a una campaña de toma de muestras de ADN organizada por la Fiscalía General del Estado, pero denunció que hasta la fecha no hay claridad sobre si la búsqueda continúa o fue abandonada.
Millán también expuso que en la comunidad hay condiciones de abandono institucional: 30 alumnos de secundaria y 20 de preescolar no tienen clases porque los maestros se niegan a subir, alegando falta de condiciones de seguridad; el centro de salud local está cerrado y sin personal; y el camino de acceso está en malas condiciones debido a las lluvias.
Además, denunció que las viudas y huérfanos de Chautipán no han recibido los apoyos sociales comprometidos, como la canasta básica, de la cual les adeudan tres meses.
Por su parte, el colectivo en búsqueda “María Herrera”, a través de su representante Gema Antúnez Flores, anunció que instalarán un centro de acopio de víveres en la Plaza Cívica de Chilpancingo, debido a la falta de recursos que enfrentan las familias que buscan a sus desaparecidos.
Los nombres de las personas que aún permanecen desaparecidas son Marco Antonio Barrera Millán, Javier Barrera Millán, Pedro Ismael Barrera Millán, Leandro Francisco Sacristán, Jaime Cayetano Tolentino y Joel Tolentino Morales.
Las familias exigieron a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda que voltee los ojos a la Sierra y atienda de forma urgente la situación humanitaria que viven las comunidades afectadas por la violencia y el olvido.

