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Suspenden hemodiálisis en hospital IMSS Bienestar de Zihuatanejo y agravan crisis sanitaria en la Costa Grande

Desde el inicio de 2026, pacientes con insuficiencia renal del hospital IMSS Bienestar “Dr. Bernardo Sepúlveda Gutiérrez”, en Zihuatanejo, enfrentan una situación crítica tras la suspensión del servicio de hemodiálisis, un tratamiento indispensable para su supervivencia. La medida ha dejado en riesgo a cerca de 120 personas provenientes de este municipio y de otros puntos de la Costa Grande de Guerrero.

Información recabada entre pacientes y personal de salud señala que el servicio dejó de operar el 1 de enero, luego de que la empresa subrogada responsable de la hemodiálisis retiró su atención ante la falta de pago por parte del gobierno federal. Desde entonces, la atención se ha visto severamente limitada.

Actualmente, los pacientes reciben solo una sesión semanal, a pesar de que muchos requieren dos o tres tratamientos por semana para evitar complicaciones graves. Esta reducción ha provocado un deterioro acelerado en el estado de salud de varios enfermos, quienes han tenido que ser ingresados de emergencia.

Personal médico del nosocomio advirtió que ya se registran casos graves, incluyendo pacientes con insuficiencia respiratoria, edema pulmonar y uno más que permanece intubado y con soporte ventilatorio, todos con riesgo elevado de perder la vida si no se restablece el tratamiento completo.

A la falta de hemodiálisis se suma un panorama de carencias dentro del hospital. Trabajadores y usuarios denunciaron escasez de alimentos, falta de ropa hospitalaria y un desabasto de medicamentos esenciales, entre ellos el suero antialacrán, lo que agrava aún más la atención médica en una región con alta incidencia de picaduras.

Frente a este escenario, pacientes, familiares y personal de salud solicitaron la intervención directa de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien realiza una gira por la Costa Grande y tiene programado su paso por Ixtapa, para que supervise las condiciones del hospital y se atienda de inmediato la emergencia.

Mientras no se regularice el servicio de hemodiálisis ni se garantice el abasto básico de insumos, la crisis sanitaria en Zihuatanejo continúa profundizándose, sin soluciones visibles y con un riesgo latente para la vida de decenas de pacientes.